jueves, 11 de julio de 2013

Inteligente



Idea saliendo de extraña cabeza
Uno se cree razonablemente inteligente hasta que intenta arrancar un trozo de papel del rollo de la cocina, con la manos mojadas y sin mojar el resto del rollo.

Tener más o menos inteligencia puede resultar útil o ser francamente desagradable para una convivencia en sociedad. Se me viene a la cabeza la idea, compartida por muchos amigos y conocidos, que para ser feliz hay que ser tirando a idiota. La frasecita.

En secreto no me fio de esta gente. ¿Qué puedes esperar de una persona que aspira a ser imbecil?
Son personas que van por la calle y miran envidiosas a aquellos que están limpiando una rozadura de su coche durante horas, hasta darse cuenta de que no es su coche, porque ellos van en triciclo a todas partes.

En más de una ocasión me he visto en una situación coprometida, a lo que me han respondido con la frasecita. Soy incapaz de entender cuando me dicen esto. Doy por hecho que me dan recomendaciones que ellos mismos siguen, lo que me hace muy complicado fiarme de los consejos de un idiota.

Quizá debería intentarlo una temporada: andar por la calle con las manos tapándome los ojos, mirar al infinito durante horas, intentar descubrir el dibujo oculto en el gotelé de las paredes durante horas ... sin duda es una cuestión comprometida, que puede que nunca lleguemos a dilucidar.

Preguntándole sobre este tema, Albert Einstein contestó:
"A mí no me preguntes, que fui mal estudiante"